Aunque no les guste a la minoría parlamentaria y a los sindicatos, es obvio que estamos frente a una nueva forma de democracia: El de las mayorías plurales.<br>En este sistema varios partidos se ponen de acuerdo para aprobar leyes, o en este caso tratados internacionales. Estamos hablando de dos terceras partes de la asamblea que apoyan una iniciativa, estamos hablando de 38 votos, sí el número mágico de 38 votos a favor de algo.
<br>Llama la atención que Alberto Cañas, del PAC, diga con sabiduría que:<a href="http://www.prensalibre.co.cr/2007/enero/24/nacionales04.php"> "mientras hagan sus mayorías en el marco de la legalidad, diay que las hagan, ¡qué se va a hacer!".
"Si para un proyecto tienen los votos suficientes, para aprobarlos, que lo aprueben, aunque yo no esté de acuerdo"</a>.<br>Desafortunadamente algunos como <a href="http://www.diarioextra.com/2007/enero/19/nacionales04.php">
Alberto Salom, Elizabeth</a><a href="http://www.nacion.com/ln_ee/2007/enero/19/pais965582.html"> Fonseca, José Merino y Óscar López</a> no quieren entender esta nueva forma de democracia.<br>Sin duda la aprobación del TLC nos dejará grandes enseñanzas de cómo se debe manejar la Asamblea Legislativa de ahora en adelante. Pronto le aplicarán este procedimiento a reformas fiscales y otras leyes.
<br>Es más, me inclino a pensar que sin darnos cuenta, hasta tenemos Primer Ministro: Rodrigo Arias.<br><br>