<table cellspacing="0" cellpadding="0" border="0" ><tr><td valign="top" style="font: inherit;"><BR><BR>--- On <B>Tue, 10/14/08, Eduardo <I><earguello@yahoo.com></I></B> wrote:<BR>
<BLOCKQUOTE style="PADDING-LEFT: 5px; MARGIN-LEFT: 5px; BORDER-LEFT: rgb(16,16,255) 2px solid">From: Eduardo <earguello@yahoo.com><BR>Subject: El fenómeo María José {Giovanni Beluche - Sociólogo]<BR>To: "Eduardo GMail" <eduardocr@gmail.com><BR>Date: Tuesday, October 14, 2008, 6:27 PM<BR><BR>
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<DIV id=yiv804675872><BR>
<BLOCKQUOTE style="PADDING-LEFT: 5px; MARGIN-LEFT: 5px; BORDER-LEFT: rgb(16,16,255) 2px solid"><PRE><BR><BR><BR>El fenómeno María José: lo bueno, lo malo, lo feo y lo vergonzoso <BR><BR> <BR><BR>Por Giovanni Beluche V. Sociólogo<BR><BR> <BR><BR>Lo bueno: María José <BR><BR>Sin duda alguna María José es un ejemplo de tenacidad, perseverancia y<BR>humildad para luchar por sus sueños. Virtudes que escasean entre adultos y<BR>jóvenes por la asfixiante realidad que nos está tocando vivir. Costa Rica no<BR>está pasando por sus mejores años, los altos precios de los alimentos y los<BR>pasajes, el estancamiento del salario real, la crisis de nuestros<BR>agricultores, la corrupción política galopante de este gobierno y la crisis<BR>financiera mundial, no son hechos para nada alentadores y estimulantes. <BR><BR>En un<BR>
contexto así surge la figura de María José, una chica humilde como<BR>muchas otras, que semana a semana fue acercándose al cumplimiento de su<BR>sueño. La identificación y el cariño que mayoritariamente le dio el pueblo<BR>costarricense, tienen mucho que ver con esa capacidad de trascender las<BR>barreras y dificultades. En ella se veían reflejados tantos soñadores,<BR>algunos frustrados y otros vigentes, pero todos agolpándose como un puño<BR>para apoyarla, para sentir que aportaban su granito de arena en esa lucha<BR>por llegar a la meta. <BR><BR>Lo malo: el papel de los grandes medios <BR><BR>Los grandes medios de comunicación, que tantas veces han dado la espalda a<BR>nuestros talentos nacionales en favor de 'reality shows'<BR>intrascendentes e<BR>importados, corrieron a ponerse como furgón de cola para no quedar<BR>descolgados del fenómeno. Ciertamente, las últimas semanas estos medios<BR>fueron cruciales para mantener a la<BR>
población atenta al programa,<BR>desconociendo que en una calle de San José un ciudadano agonizaba durante<BR>ocho horas sin recibir atención. Medios oportunistas, que nunca han<BR>conferido el espacio que merecen artistas como los Editus, con varios Gramy<BR>ganados para Costa Rica, ahora corrían para venderse como los más patriotas.<BR>Salieron a robarse el show, porque el pueblo estaba adoptando a María José<BR>como su hija predilecta, no como su ídolo. Ese pueblo la hizo suya por su<BR>carisma, por su propia necesidad de saborear un triunfo ante tanta derrota y<BR>tanta violencia. María José les daba un remanso de paz, de unidad nacional y<BR>sentido de patria, como antes lo hicieron María del Milagro París, Claudia y<BR>Silvia Poll, la selección de fútbol, nuestros deportistas de olimpiadas<BR>especiales y tantos otros triunfadores. <BR><BR>Lo feo: Sony Entertainment <BR><BR>Lo feo y nefasto es el formato del Latin American Idol.
Es<BR> un modelo<BR>perverso, en el que se gana por plata, no necesariamente por talento. Que<BR>quede claro que a María José y a la representante de Panamá el talento les<BR>sobra. Pero, perfectamente el concurso lo podría ganar quien paga más<BR>'votos' (eufemismo de los productores para no decir plata). Es perverso<BR>porque los pobres de América Latina quedaron financiando a los ricos de la<BR>transnacional Sony Entertainment. ¿No sería mejor un jurado imparcial, que<BR>vote por méritos y no por dinero?, ojalá con músicos cultos, no como la<BR>mediocre del jurado que le atribuyó a Luis Miguel una canción de Nino Bravo.<BR>Lo vergonzoso: la demagogia de Oscar Arias <BR><BR>Como país deberíamos garantizar las oportunidades que nuestros jóvenes<BR>merecen. ¿Cuántos talentos como María José se están desperdiciando, no por<BR>falta de sueños y determinación, sino por falta de oportunidades? No es con<BR>mensajitos de texto, no es
con la<BR> miserable donación que hizo el presidente<BR>de turno. Sino con un Ministerio de Cultura fortalecido, con escuelas de<BR>música en todos los cantones, con un colegio Catella robustecido, con<BR>recursos para las universidades públicas, con el 8% del presupuesto nacional<BR>para la educación. Eso sólo se sostiene con un sistema tributario donde los<BR>ricos aporten como ricos y los pobres como pobres. <BR><BR>Nuestros artistas no deberían depender de la caridad y la buena voluntad de<BR>algunos. El Estado debe garantizar las condiciones para que el desarrollo<BR>del arte y los talentos sea un derecho fundamental. Eso será posible cuando<BR>dejemos de ser gobernados por políticos – empresarios más sensibles a la<BR>caja registradora que a los violines y las flautas. <BR><BR><BR><BR></PRE></BLOCKQUOTE></DIV></TD></TR></TBODY></TABLE><BR></DIV></BLOCKQUOTE></td></tr></table><br>